La concejal María “Petu” Argañaraz expresó su preocupación por las medidas del Gobierno nacional en materia de derechos de las mujeres durante una entrevista radial, en el marco del undécimo aniversario de la movilización Ni Una Menos.
En el marco del undécimo aniversario de la movilización Ni Una Menos, la concejal de la ciudad de Formosa, María “Petu” Argañaraz, analizó la actualidad de la lucha contra la violencia de género durante una entrevista en el programa radial Expres en Radio. Allí destacó la masiva convocatoria registrada en la capital provincial y remarcó la necesidad de sostener el trabajo territorial durante todo el año.
La edil recordó que la movilización realizada el pasado 3 de junio tuvo como objetivo mantener vigente el espíritu que dio origen al movimiento en 2015, una convocatoria que definió como “histórica” y que continúa siendo un espacio de participación abierto a toda la sociedad. “Vimos una gran cantidad de mujeres y también de hombres manifestándose en las calles con el lema ‘Vivas nos queremos’. Es una fecha importante no solamente para las mujeres, sino para toda la comunidad”, sostuvo.
Argañaraz explicó que la marcha de este año estuvo atravesada por una fuerte crítica al recorte de recursos destinados a políticas de género a nivel nacional y al impacto que estas decisiones tienen en la prevención y atención de situaciones de violencia. Durante la entrevista, la concejal cuestionó la eliminación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad y afirmó: “Nos quieren invisibilizar. Lo vemos cuando se eliminan organismos, cuando se desmantelan políticas públicas o cuando se reducen recursos destinados a la atención de situaciones de violencia”.
En ese sentido, mencionó la reducción de programas vinculados a la salud sexual y reproductiva, el debilitamiento de herramientas de asistencia y el desfinanciamiento del Programa Acompañar, una iniciativa orientada a brindar apoyo económico y acompañamiento integral a mujeres en situación de violencia de género. Según indicó, estas medidas repercuten directamente en el trabajo cotidiano que realizan organizaciones sociales, fundaciones, profesionales y organismos estatales. “Cuando se habla de desmantelar políticas públicas, se habla de menos recursos para capacitar personal, menos presencia territorial y menos herramientas para asistir a quienes atraviesan situaciones de violencia”, señaló.
La dirigente también vinculó la movilización con los recientes casos de violencia extrema que conmocionaron al país, entre ellos el crimen de una joven en Córdoba. Argañaraz cuestionó además lo que consideró una intención de minimizar la gravedad de los femicidios mediante cambios en las estadísticas y en las formas de registro de los casos. “Se busca licuar los femicidios bajo la categoría de delitos comunes. Hay un subregistro y cambios en las tipificaciones que terminan ocultando la verdadera dimensión del problema”, expresó. Asimismo, recordó que desde la primera marcha de Ni Una Menos se contabilizan más de 3.200 femicidios en el país.
Frente al escenario nacional, Argañaraz destacó el trabajo que, según afirmó, se viene realizando desde hace años en Formosa a través de organismos específicos y políticas de acompañamiento a mujeres víctimas de violencia. En ese marco, recordó la creación de la Secretaría de la Mujer provincial, a la que definió como pionera a nivel nacional, y valoró la articulación desarrollada entre distintos organismos del Estado. “Desde la provincia siempre hubo presencia de políticas públicas en materia de género. Existe una institucionalidad que trabaja en el acompañamiento, el registro y la articulación con distintos sectores”, sostuvo. También mencionó la creación de áreas especializadas dentro de la Policía provincial y la implementación de acciones coordinadas con municipios, instituciones educativas y organismos judiciales. “La respuesta jamás será menos Estado”, afirmó.
Consultada sobre el futuro del movimiento, Argañaraz aseguró que la lucha por los derechos de las mujeres seguirá siendo una tarea permanente y recordó que los avances alcanzados fueron resultado de décadas de movilización social. “Históricamente las mujeres marcharon por sus derechos, desde el derecho al voto hasta las leyes de protección contra la violencia. Nada de eso fue un regalo”, expresó. En ese sentido, remarcó que las movilizaciones del 3 de junio, del 8 de marzo y del 25 de noviembre son solo momentos visibles de una tarea que se desarrolla diariamente en los barrios, instituciones y organizaciones sociales. “La prevención, la información, la capacitación y la presencia permanente en el territorio son claves para combatir la violencia de género”, enfatizó.
Hacia el final de la entrevista, la concejal dejó un mensaje dirigido a las mujeres que atraviesan situaciones de violencia o vulnerabilidad: “No estamos solas. Siempre hay una red de mujeres dispuestas a acompañar y a tender una mano. Lo importante es no bajar los brazos y buscar ayuda cuando sea necesario”. Finalmente, sostuvo que la defensa de los derechos conquistados continúa siendo un desafío central y advirtió sobre las consecuencias sociales de los ajustes económicos y los recortes en políticas públicas. “El ajuste nos empobrece, la violencia nos mata y la justicia no nos tiene que abandonar”, concluyó.
