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El diputado provincial por la Unión Cívica Radical (UCR), Dr. Miguel Montoya, analizó con dureza la reciente disposición de la Administración Tributaria de Formosa (ATP) que, a través de la Resolución General 01/2026, estableció un incremento del 25% en la unidad tributaria, llevándola de 800 a 1000 pesos a partir del 5 de enero de este año.
La unidad tributaria no es un valor menor en la arquitectura fiscal de la provincia; es el coeficiente que determina el costo de impuestos, tasas y, fundamentalmente, las multas. Montoya advirtió que este aumento tiene un «efecto automático» que recrudece la presión sobre los contribuyentes en un escenario de recesión nacional.
“En un contexto de recesión y sobre todo en una provincia con pobreza estructural, la respuesta que le da la gente al gobierno es un impuestazo. Porque hay que decirlo así”, sentenció el legislador. Para el diputado, la medida es contradictoria con el discurso oficialista que critica los ajustes nacionales mientras aplica medidas similares en el ámbito local. “Para tus oyentes, más impuestos en una provincia pobre y en un momento de contexto recesivo es más ajuste, es un ajuste por impuestos, este que lo paga obviamente el formoseño de a pie”, recalcó.
Además denunció la pérdida de facultades de la Legislatura Provincial. Según Montoya, el gobierno de Gildo Insfrán ha consolidado un modelo de poder donde las decisiones impositivas —que constitucionalmente deberían ser debatidas por los representantes del pueblo— se toman por vía administrativa.
“Son los diputados, los legisladores, los que tienen la facultad para aumentar impuestos, previo debate, previo estudio en comisión… acá en Formosa por una sola firma, una simple firma de un funcionario público tiene la potestad de elevar las alícuotas, modificar los impuestos y siempre son para arriba”, explicó Montoya con indignación.
El diputado hizo hincapié en que el director de la ATP es un funcionario designado, no electo por el voto popular, lo que diluye la responsabilidad política ante la sociedad. “Cuando no tiene que dar la cara, cuando no tiene que responder ante la gente que lo elige con el voto, bueno, se toman estas decisiones de espalda a la gente”, aseguró.
El Dr. Montoya también describió un panorama sombrío para el sector privado formoseño, mencionando locales comerciales cerrados y un empleo privado formal que no logra repuntar. En este sentido, criticó que el sistema actual castigue al ciudadano que intenta mantenerse en la legalidad frente a una informalidad creciente.
“Al que paga, al que trabaja, al que genera… al gil que labura y al gil que tiene que pagar impuestos y hacer declaraciones… a ese hoy en la primera resolución, la número uno del año 26, la primera respuesta que le da el gobierno de la provincia de Formosa al formoseño es más ajuste”, disparó el legislador.
Además, desmitificó el supuesto fin social de la gestión provincial: “Cuando te quieran contar el éxito del modelo formoseño o la cara social de un gobierno justicialista, tenés que leer la resolución número uno del año 26 que no es ni baja impositiva ni un bono para ayudar a los bolsillos flacos… la primera respuesta que da el gobierno de Insfrán es más impuestos. Entonces, ahí se acaba el verso. Se acaba el verso”.
Sobre la cuestión institucional, Montoya argumentó que el uso de las leyes de emergencia económica funciona como un «atajo» que permite al Ejecutivo gobernar sin el control de la oposición, convirtiendo a la Legislatura en una “simple escribanía que convalide todo lo que venga del ejecutivo”.
“El sistema está diseñado para que los impuestos pasen por el órgano legislativo porque ahí está representado el pueblo… el que gana gobierna y el que pierde controla al que gobierna. Así funciona”, concluyó, reafirmando su compromiso de seguir luchando por una provincia con reglas claras y límites al poder absoluto. (Fuente: diario Formosa Express)
