El diputado provincial de la UCR, Miguel Montoya, advirtió sobre la falta de respuesta estatal en comunidades del interior, el desborde de la salud y la crítica situación salarial de Gendarmería Nacional en la frontera norte.
En una entrevista radial para el ciclo «Algo Está Pasando» de FM VLU 88.5, el diputado provincial de la Unión Cívica Radical (UCR), Dr. Miguel Montoya, realizó un diagnóstico sobre la situación en el interior de Formosa. El diálogo, que comenzó por las complicaciones climáticas, derivó en denuncias sobre la falta de gestión política y la desfinanciación de las fuerzas federales.
Montoya relató las dificultades que enfrentó su comitiva al intentar llevar asistencia a las localidades de Perín e Ibarreta. En la colonia PES 400, un piquete de una comunidad originaria bloqueó el paso. «Es muy triste lo que pasa porque es una disputa entre formoseños contra formoseños», expresó el legislador. Durante la espera, conversó con jóvenes peones rurales que le explicaron: «Doctor, tengo que ir a cobrar la semana y volver… tenemos que tener la plata para nuestros hijos, para nuestra familia».
Según Montoya, la protesta se debe a obras de canalización inconclusas: «Llegó allí una empresa para realizar una obra de canalización, quedaron los tubos ahí hace más de un año y no se hicieron esas obras; cada vez que llueve tienen el agua dentro de sus casas». A esto se suma un sistema de salud desbordado en Bartolomé de las Casas y la ausencia de maestros MEMAS en las escuelas locales. «La deuda estaba ahí adentro de la comunidad y no en la ruta, pero encuentran como única manera de visibilizar el corte», señaló.
Uno de los puntos más críticos fue la situación de Gendarmería Nacional. Montoya denunció que la fuerza pierde entre 1.000 y 1.500 efectivos por año debido a salarios erosionados por la inflación. «Había gendarmes que nos decían que no tenían la capacidad operativa para aplicar los protocolos», reveló. En la Ruta 81, un efectivo le dijo: «Doctor, somos cinco». Según el diputado, la falta de recursos humanos y equipamiento convierte cualquier directiva de desalojo en una instrucción imposible de ejecutar.
Montoya también criticó la actitud de funcionarios provinciales, mencionando la reciente visita de la ministra Gloria Jiménez a Las Lomitas, que según él ignoró pueblos del trayecto. «La ministra se salteó todos los pueblos que estaban en el medio… claramente con un fin político», afirmó. El legislador concluyó que el conflicto no se resuelve con protocolos teóricos sino con voluntad de escuchar: «Hay un Estado provincial que un poco adrede para culpar a la nación y otro poco por su agenda política, no atiende problemas de fácil solución».
