Un informe de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera revela que las flotas extranjeras que operan en el límite de la Zona Económica Exclusiva argentina capturan entre dos y cuatro veces más recursos que toda la industria pesquera nacional.
La Prefectura Naval Argentina (PNA) patrulla la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de 200 millas marinas (370,4 kilómetros) frente a la costa patagónica. Durante una de esas patrullas, se observó al buque potero chino Lurong Yuan Yu 669 navegando a menos de dos nudos (menos de cuatro kilómetros por hora) en la milla 201, fuera de la zona permitida. La embarcación, si continúa en ese rumbo, podría ingresar en territorio prohibido, donde los prefectos están preparados para actuar con advertencias lumínicas, sonoras y, en último caso, disparos a babor y estribor.
La flota extranjera, compuesta por entre 300 y 500 embarcaciones concentradas en un radio de 90 kilómetros (50 millas), pesca calamar Illex argentinus. Los tripulantes, provenientes de países asiáticos como Indonesia, Filipinas, China y Vietnam, trabajan en turnos que pueden extenderse hasta 16 horas cuando el cardumen es abundante. Las embarcaciones no atracan en puertos: cada cierto tiempo, un carguero frigorífico recoge la carga, reposta combustible y alimentos, y a veces recambia parte de la tripulación. La pesca viaja directamente hacia China sin pasar por controles portuarios.
Durante la patrulla, el barco chino apagó el sistema de identificación automática (AIS), desapareciendo de las pantallas de seguimiento satelital de la PNA en Buenos Aires, pero continuó pescando dentro de la milla 200, en zona prohibida. La autoridad naval argentina inició entonces las acciones para detener la embarcación, aplicar una multa y decomisar su carga, u obligarla a abandonar la ZEE.
Según un informe de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (FULASP), al que accedió Infobae, las flotas extranjeras que operan en la milla 201 extraen entre dos y cuatro veces más recursos que toda la industria pesquera argentina. Mientras la pesca nacional desembarca entre 750.000 y 900.000 toneladas anuales, las capturas de flotas extranjeras en el Atlántico Sudoccidental se ubican entre 1,5 y 3 millones de toneladas por año. Entre 400 y 600 buques, principalmente de China, Corea del Sur y Taiwán, operan anualmente en la región. Los niveles de extracción en la zona crecieron un 65% entre 2019 y 2024, y la flota china incrementó su esfuerzo pesquero un 85% en ese mismo período.
El caso más preocupante para FULASP es el del calamar Illex argentinus, una especie de ciclo biológico breve (vive uno o dos años) y pieza central de la cadena alimentaria marina. Raúl Cereseto, presidente de la fundación, afirmó: “En el caso del calamar, que vive apenas uno o dos años y cumple un rol central en la cadena alimentaria, una mala combinación de sobrepesca y cambio ambiental puede generar que en el corto plazo estemos discutiendo no una pérdida económica, sino el agotamiento de recursos fundamentales para la pesca argentina y para todo el ecosistema del Atlántico Sur”.
