El Museo del Libro y de la Lengua, ubicado en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, presenta una muestra que reúne por primera vez las 136 reproducciones de los fotomontajes creados por Grete Stern para la revista ‘Idilio’. La exposición, que podrá visitarse hasta el 31 de mayo en Las Heras 2555, ofrece una mirada única a una de las experiencias más singulares del periodismo y el psicoanálisis en la Argentina de mediados del siglo XX.
Un espacio para el inconsciente femenino
El 26 de octubre de 1948 aparecía en los kioscos ‘Idilio’, una publicación de la editorial Abril dirigida al público femenino. Entre sus páginas, convivían consejos domésticos con una sección revolucionaria titulada «El psicoanálisis te ayudará». Allí se invitaba a las lectoras a enviar cartas describiendo sus sueños más impactantes, acompañadas de un extenso cuestionario sobre sus emociones y frustraciones. La respuesta fue abrumadora: cientos de mujeres, bajo seudónimos como «Triste y sola» o «Desanimada», encontraron en esa columna un espacio inédito para expresar sus conflictos íntimos.
La mente detrás de las interpretaciones
La tarea de analizar esos relatos oníricos recayó en el sociólogo italiano Gino Germani, quien firmaba sus interpretaciones con el seudónimo Richard Rest. Germani clasificaba los sueños en categorías como «angustia», «aislamiento» o «disconformidad». A partir de sus textos y algunas indicaciones, la artista Grete Stern elaboraba la versión visual de cada historia, utilizando la técnica del fotomontaje que ella misma propuso para la sección.
La artista: de la Bauhaus a Buenos Aires
Grete Stern, diseñadora y fotógrafa alemana formada en la emblemática escuela Bauhaus, llegó a la Argentina huyendo del régimen nazi. En Buenos Aires, junto a su marido, el fotógrafo Horacio Coppola, se integró rápidamente en los círculos culturales, exponiendo incluso en los salones de la Editorial Sur de Victoria Ocampo. Para la serie «Sueños», Stern utilizó un enfoque íntimo y doméstico: sus modelos eran familiares, vecinos y amigos, destacándose su hija Silvia y la empleada que vivió con su familia por décadas. El vestuario y la escenografía también provenían de su entorno inmediato.
Imágenes de conflicto y cuestionamiento
Los fotomontajes de Stern tenían como eje central a un personaje femenino, casi siempre en una situación de conflicto visual. Una de las imágenes más emblemáticas muestra a una mujer planchando directamente la figura de su esposo, una poderosa metáfora de las tensiones domésticas. A partir de 1950, la sección incorporó preguntas más directas e incómodas para la época, invitando a las lectoras a reflexionar sobre su angustia, su empleo, su descontento o la certeza de estar enamoradas.
La muestra no solo rescata el trabajo visual de una artista fundamental, sino que también documenta un fenómeno social único: el momento en que el psicoanálisis salió de los consultorios para dialogar, a través de una revista popular, con las inquietudes de miles de mujeres argentinas. La colección casi completa de ‘Idilio’ se conserva hoy en la Biblioteca Nacional, custodiando este singular diálogo entre arte, psicoanálisis y cultura de masas.
