En la misa de la Cena del Señor, el obispo de Formosa reflexionó sobre el significado de la fecha e invitó a la comunidad a vivir los valores cristianos.
La feligresía de Formosa se congregó en la Iglesia Catedral para participar de la Santa Misa de la Cena del Señor, en el marco del Jueves Santo. La celebración, presidida por Monseñor José Vicente Conejero Gallego, estuvo marcada por un llamado a la reflexión sobre los valores centrales de la fe.
En su homilía, el obispo se refirió al amor y la entrega de Jesucristo, destacando su manifestación en la Eucaristía. «Nos amó hasta el extremo. Así es el amor de Dios, queridos hermanos», expresó, vinculando este concepto con la celebración litúrgica.
Conejero Gallego también relacionó la Última Cena con la misión de los sacerdotes, quienes renovaron sus promesas en la reciente Misa Crismal. Asimismo, hizo referencia a los evangelios y a los primeros cristianos, subrayando la importancia de la comunidad y la solidaridad.
Durante su alocución, el prelado mencionó la persecución que sufren algunos cristianos en el mundo por practicar su fe y celebrar la Eucaristía. En este contexto, instó a los presentes a valorar la misa no como una obligación, sino como una necesidad espiritual.
Finalmente, el obispo resaltó la importancia de la Adoración Eucarística y de dedicar tiempo al encuentro personal con la fe, cerrando su mensaje con una exhortación a vivir la humildad, el servicio y el amor desinteresado.
