La decisión del presidente interino José María Balcázar de no autorizar el pago inicial de 2.000 millones de dólares por aviones F-16 provocó la renuncia de dos ministros y expone al país a sanciones contractuales y litigios internacionales.
El gobierno de Perú atraviesa una crisis política y diplomática luego de que el presidente interino José María Balcázar decidiera suspender la compra de aviones de combate F-16 Block 70 a Estados Unidos, operación valorada en 3.500 millones de dólares. La medida generó la renuncia inmediata del canciller Hugo de Zela y del ministro de Defensa Carlos Díaz.
El miércoles 22 de abril, fecha límite para el primer desembolso de 2.000 millones de dólares, el Ministerio de Economía y Finanzas no realizó el pago por orden expresa de Balcázar, según los ministros renunciantes. El monto había sido aprobado por decreto supremo en diciembre bajo la administración del expresidente José Jerí y contaba con financiamiento mediante bonos soberanos.
La suspensión expone a Perú a penalidades contractuales, posibles litigios internacionales y una pérdida de confianza en su capacidad para cumplir compromisos de alto nivel, según analistas. Los gremios empresariales y militares del país también cuestionaron la decisión.
