Habitantes de la localidad formoseña reclaman mejoras en caminos, atención médica permanente y conectividad ante la falta de respuesta de las autoridades.
En una entrevista radial, Ana, vecina de Mariano Boedo, describió la crítica situación que enfrenta la comunidad debido al deterioro de los caminos de acceso, la falta de atención médica y la nula conectividad. Los 15 kilómetros de tierra que separan al pueblo de la Ruta 11 se han vuelto intransitables con las lluvias, dejando a los residentes aislados.
“Estamos totalmente indignados por nuestro camino. No contamos con señales ni antenas”, expresó Ana, quien también señaló que la falta de mantenimiento es una deuda histórica. “Nunca tuvimos una mejoría. Ahora, si se corta el camino, quedamos aislados totalmente”, agregó.
Uno de los reclamos más urgentes es la ausencia de un médico permanente. “Lo que reclamo es un doctor permanente o, al menos, uno que venga semanalmente para atender a los chicos con gripe o fiebre, y a personas con enfermedades crónicas”, demandó la vecina, preocupada por los riesgos ante emergencias.
El aislamiento también impacta en la economía local. Sin transporte público ni proveedores, los costos de traslado se dispararon: un remís cuesta 40.000 pesos. “Para tener pan, tienen que traerlo de afuera, y los repartidores dicen que es imposible porque se rompen los vehículos”, contó Ana.
A pesar de contar con una comisión vecinal, los reclamos ante Vialidad Provincial y otros organismos no han tenido respuesta. “No es que sea una vecina mala, estoy reclamando nuestro derecho”, afirmó. Los conductores del programa radial reflexionaron sobre la paradoja de que, pese a la cercanía geográfica con la capital formoseña, la brecha en infraestructura es abismal.
