Tristan Boyer, actual 257° del ranking ATP, perdió el control durante un partido del Challenger Tour en Francavilla al Mare, destrozó su raqueta y golpeó la silla del umpire, lo que le costó la descalificación.
El tenista estadounidense Tristan Boyer protagonizó un escándalo en la ronda final de la clasificación del Challenger 75 de Francavilla al Mare, Italia, disputado sobre polvo de ladrillo. Boyer, tercer preclasificado y ubicado en el puesto 257 del ranking ATP, enfrentaba al local Daniele Rapagnetta (938°).
Tras perder un game clave en el segundo set, que dejaba el parcial 6-5 a favor de Rapagnetta, Boyer estalló: primero destrozó su raqueta contra el suelo, lo que le valió una penalización de un game y, por lo tanto, la pérdida del partido. Acto seguido, comenzó a golpear la silla del umpire, lo que provocó su descalificación por conducta antideportiva.
Las imágenes del incidente se viralizaron rápidamente en redes sociales, mostrando al estadounidense abandonando la cancha entre insultos. El episodio empañó el logro de Rapagnetta, de 19 años, quien había tenido una destacada actuación frente a un rival de mayor jerarquía.
No es la primera vez que Boyer, de 25 años, tiene reacciones desmedidas en la cancha. El torneo continuó con normalidad, mientras que el tenista pasó de buscar el ingreso al cuadro principal a ser descalificado en medio del escándalo.
Este ataque de furia se suma a otros recientes en el circuito, como el del ruso Daniil Medvedev en el Masters 1000 de Montecarlo, quien hace menos de un mes golpeó su raqueta seis veces contra el suelo tras caer 6-0 y 6-0 ante Matteo Berrettini.
