El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró un retroceso interanual del 2,1% en febrero de 2026. Mientras sectores como la pesca y la minería crecieron, la industria manufacturera y el comercio se contrayeron significativamente.
En febrero de 2026, la actividad económica registró una desaceleración, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) retrocedió un 2,1% en la comparación interanual y un 2,6% respecto de enero, de acuerdo con la medición desestacionalizada.
El organismo estadístico detalló que, en relación a febrero de 2025, ocho de los quince sectores que componen el indicador mostraron incrementos. Los aumentos más destacados correspondieron a Pesca (14,8%) y Explotación de minas y canteras (9,9%). Asimismo, Agricultura, ganadería, caza y silvicultura creció un 8,4% interanual.
Por el contrario, siete ramas de actividad exhibieron retrocesos. Los sectores más afectados fueron la industria manufacturera, con una caída interanual del 8,7%; el comercio mayorista, minorista y reparaciones, con una baja del 7%; y electricidad, gas y agua, que retrocedió un 6%. También presentaron disminuciones los impuestos netos de subsidios (-4,2%) y la administración pública y defensa (-1,5%).
Tras la publicación de los datos, el ministro de Economía, Luis Caputo, señaló en sus redes sociales que, «más allá de la baja puntual de febrero, la tendencia subyacente, medida por el indicador tendencia-ciclo, siguió ubicándose en terreno positivo con una suba de 0,1% m/m». El funcionario también mencionó que el mes de febrero de 2026 tuvo dos días hábiles menos que el mismo mes del año anterior y se registró un paro general.
Por su parte, el economista Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, analizó que «en línea con lo esperado el EMAE cayó fuerte en febrero y la serie con ajuste estacional volvió a niveles de noviembre de 2025». Caamaño agregó que «la buena noticia es que marzo va a recuperar», debido a que ya no estará presente el efecto de la salida de la histórica cosecha de trigo y a que los indicadores primarios de marzo son mayormente positivos.
No obstante, datos sectoriales posteriores a febrero, como los de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), indican que la actividad metalúrgica profundizó su tendencia contractiva durante marzo, con una baja interanual del 4,1% y un uso de la capacidad instalada del 41,8%, el nivel más bajo en cuatro años.
